Aula de Gaita

opinión personal

El horizonte de la gaita asturiana

Con la implantación de los estudios de gaita en las enseñanzas artísticas superiores de música del Principado de Asturias en 2018 se completa la formación reglada, dando continuidad a las enseñanzas elementales y profesionales de gaita. Durante los diez años de estudios reglados de gaita asturiana que abarcan los ciclos elemental y profesional, se depende casi exclusivamente de géneros musicales que proceden en su mayoría de la tradición oral como se comprueba en las programaciones de los conservatorios elementales y profesionales. Los estudios superiores de gaita se inician a partir de los estudios de grado profesional. Ahora, la gaita se encuentra homologada al resto de instrumentos de tradición clásica, por lo tanto, la necesidad de llevar al instrumento a su mayor desarrollo técnico y expresivo considero que es un deber.

La música contemporánea con sus diversos estilos compositivos es un campo de desarrollo para la gaita. Podría realizar una aportación de una importancia similar a la que ha realizado para el desarrollo de la tímbrica y de la técnica del resto de instrumentos de tradición académica. Todavía no se han tenido en cuenta todas las posibilidades sonoras de la gaita en los estudios reglados; tampoco se han detenido a experimentar con los diferentes usos que se puede dar al instrumento para interpretar música contemporánea, ni las nuevas combinaciones instrumentales. En definitiva, se trata de transmitir al estudiante la apertura a la innovación y a la adaptabilidad a los cambios sociales y tecnológicos para que pueda acceder al ajercicio profesional en las mejores condiciones de competitividad dentro de su campo de estudio.

La gaita asturiana se encuentra en el momento y lugar adecuado para traspasar límites interpretativos, para ser utilizada con una nueva mentalidad creativa y para una nueva valoración. Sin olvidar su origen, se dirige hacia delante con su capacidad de adaptación a los nuevos valores sociales. Su objetivo: perpetuarse.

Clara María Suárez.